El bíceps femoral de Diego Costa está al límite y su presencia en la final de la Champions del próximo sábado está prácticamente descartada. El pinchazo que sufrió en el Camp Nou poco antes de que se cumpliera el cuarto de hora de juego fue un chivatazo que le hizo detenerse en plena carrera. Costa se disponía a acorrer un contragolpe franco para el Atlético cuando se frenó en seco ante el riesgo de una rotura mayor que puede poner en peligro su participación en el Mundial. La lesión de grado I que anunciaron los servicios médicos del club hace diez dias tras un entrenamiento previo al partido con el Málaga apunta a una microrrotura fibrilar. El tejido muscular de la zona afectada no termina de regenerarse y unirse con la solidez necesaria para aguantar la repetición de esfuerzos explosivos sin riesgos de rotura.
El jugador fue sometido a una prueba médica en la tarde de ayer que determinó que el goleador que ha recaído de la lesión que arrastra desde el partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones disputado ante el Barcelona “Diego Costa sufre lesión muscular grado I del bíceps femoral de la cara posterior del muslo derecho”. “Es pronto para decidir, pero necesitamos gente que este al ciento por ciento. La final no es un partido para jugarlo al 80 por ciento, necesitamos jugarlo con gente que esté bien”.